Cuidados del inmueble

Acabados y superficies

Enchapes cerámicos y porcelanatos

Limpieza, cuidado de juntas y tratamiento de manchas en cerámica y porcelanato.

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Los enchapes de cerámica y porcelanato necesitan limpieza y mantenimiento periódico para conservar sus características y su apariencia.

Para la limpieza habitual usa agua y productos suaves, y evita elementos abrasivos, ceras, ácidos o productos que puedan deteriorar o manchar la superficie.

Juntas o emboquillados

También requieren cuidado y limpieza periódica. Si presentan deterioro, humedad o desprendimiento, repáralos a tiempo para evitar filtraciones o daños posteriores.

Para conservarlos

  • Evita los productos abrasivos o elementos que puedan rayar la superficie.
  • No uses ceras, abrillantadores ni productos grasos que alteren el acabado.
  • Limpia a tiempo cualquier líquido o sustancia que pueda manchar.
  • Usa protectores en las patas de los muebles y en los elementos que tengan contacto directo con el piso.
  • Evita arrastrar muebles u objetos pesados sobre la superficie y manipúlalos con cuidado para prevenir golpes.
  • Ten especial cuidado con juguetes, objetos metálicos, cables, piedras o partículas que puedan generar rayones.
  • En accesos y terrazas, usa tapetes para reducir el ingreso de partículas que afecten el acabado.

Limpieza diaria

  • Limpia con paños suaves, trapeadores o elementos no abrasivos, con agua limpia y productos adecuados para este tipo de superficie.
  • Mantén el piso limpio y seco. Si se derrama algo, retíralo lo antes posible para evitar manchas o marcas.
  • Limpia de inmediato las sustancias que pigmentan, como café, chocolate, tintas, grasas, aceites, vino, jugos y maquillaje.
  • No uses Varsol, thinner, ceras, productos grasos ni sustancias ácidas o abrasivas.
  • Evita dejar objetos húmedos o mojados sobre el piso por periodos prolongados.
  • No pongas directamente sobre el piso elementos que alcancen altas temperaturas.
  • Si haces obras o adecuaciones, protege la superficie con materiales diseñados para ese fin y evita el cartón, el papel periódico u otros elementos que puedan transferir manchas o rayar.

Cómo limpiar según la mancha

  • Agua o sarro: usa un producto desincrustante o descalcificador apropiado para la superficie y sigue las instrucciones del fabricante.
  • Cal: aplica el producto recomendado, déjalo actuar unos minutos y retíralo con abundante agua.
  • Pintura: retírala lo antes posible. Si necesitas un producto específico, verifica antes que sea compatible con el porcelanato.
  • Espuma o residuos de jabón: usa productos suaves que los retiren sin afectar el acabado.
  • Manchas comunes: límpialas con agua y un detergente suave. Para las más difíciles, usa una solución de limpieza adecuada para porcelanato, evitando productos ácidos, abrasivos o que puedan deteriorar la superficie.
  • Café, vino, frutas, yodo y tintes para el cabello: limpia la zona de inmediato con agua tibia y jabón o un producto de limpieza suave.
  • Restos de alimentos y tinta: retíralos con un paño limpio y detergente líquido de uso doméstico, sin productos abrasivos.
  • Manchas persistentes: aplica una solución de agua tibia y jabón. Si hace falta, mezcla un poco de bicarbonato con agua hasta formar una pasta, déjala actuar unos dos minutos y retírala por completo con agua limpia.

Antes de usar cualquier producto de limpieza, pruébalo en un área poco visible. Evita frotar la superficie de manera agresiva.